María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo y Silva-Bazán, XIII duquesa de Alba por derecho propio. (Sevilla, 10 de junio de 1762 - Madrid, 23 de julio de 1802)
Hija única de Francisco de Paula de Silva y Álvarez de Toledo, X duque de Huéscar (hijo a su vez de Fernando de Silva y Álvarez de Toledo, XII duque de Alba), y de María del Pilar Ana de Silva-Bazán y Sarmiento (hija a su vez de Pedro de Silva-Bazán y Alagón, XVIII marqués de Santa Cruz de Mudela), pasó una infancia triste y dura, marcada principalmente por el desapego de sus padres, dados más a la vida licenciosa que a la familiar. Su padre murió en abril de 1770, cuando ella contaba solamente con 8 años, haciéndola heredera de todas sus propiedades y títulos. Cinco años después, en 1775, su madre se prometió con José Maria Pignatelli de Aragón y Gonzaga, III duque de Solferino, pero su muerte repentina trastocó sus planes. Finalmente, contrajo matrimonio con el padre de éste, Joaquín Anastasio Pignatelli de Aragón y Moncayo, XVI conde de Fuentes, VI marqués de Mora y IV marqués de Cascojuela. Esta boda, que no sería la última, se celebraría el mismo día que la boda de su hija Cayetana. En 1776, enviudaría de nuevo, y poco después, el 1 de enero de 1778, contraería matrimonio por última vez con el XI duque de Arcos, Antonio Ponce de León y Spínola de la Cerda. En1776, a los 14 años, tras la muerte de su abuelo, el XII duque de Alba, Cayetana se convierte en XIII duquesa de Alba y asume la jefatura de la Casa de Alba, así como todos los títulos inherentes. Cabe destacar que Cayetana fue la segunda mujer de la saga en ostentar el ducado por derecho propio.
Con el fin de preservar los dos ducados más importantes de España, el de Alba de Tormes y el de Medina Sidonia, atados a la familia Álvarez de Toledo, su abuelo la casó en 1775, con 12 años, con su primo, José Álvarez de Toledo y Gonzaga, XI marqués de Villafranca del Bierzo y XV duque de Medina Sidonia, representante de la línea segundogénita masculina del II duque de Alba, Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez. El matrimonio se convirtió en el más poderoso, acaudalado y titulado del reino, en constante competencia con los duques de Osuna. Cayetana enviudaría en 1796, sin descendencia directa, aunque al final de sus años adoptó a una niña negra, a la que llamó María de la Luz. Debido a la ausencia de descendencia del matrimonio, los títulos de su marido recaerían en el hermano de éste, Francisco de Borja Álvarez de Toledo y Gonzaga, mientras que la mayoría de los de Cayetana pasaron a manos de su pariente, Carlos Miguel Fitz-James Stuart y Fernández de Híjar-Silva (1794–1835), VII duque de Berwick y VII duque de Liria y Jérica. Será a partir de entonces cuando los Alba residan en el madrileño Palacio de Liria, ya que Cayetana y su familia vivían a caballo entre el Palacio de la Moncloa y el Palacio de Buenavista, cerca de la fuente de Cibeles, mandado edificar por su abuelo sobre unos terrenos adquiridos a la Casa Real en la testamentaría de Isabel de Farnesio y que hoy en día alberga el Cuartel General del Ejército.
Cayetana es mayormente conocida como una de las primeras mecenas del pintor español Francisco de Goya. Fue la más controvertida mujer de su época, debido a su hermosura, sensualidad y vida liberal. Algunas teorías apuntan que posó para el cuadro La maja desnuda, aunque otras fuentes dicen que la modelo era Pepita Tudó, amante de Manuel Godoy y luego su segunda esposa. Esta hipótesis es más creíble ya que fue Godoy quien hubo de encargar la pintura (fue su primer propietario conocido) y por otro lado, el aspecto de la duquesa (conocido por varios retratos) difiere de la maja, de estatura más baja y formas más redondeadas. Al fallecer el marido de la Duquesa el 9 de julio de 1796, Dª Cayetana se traslada a Sanlúcar de Barrameda para pasar una temporada guardándole luto. Goya pasó unas semanas en ese lugar, realizando un buen número de dibujos, en algunos de los cuales se aprecia a la Duquesa bastante ligera de ropas. Esto sirve de base para hablar de una relación, amistosa cuando menos, entre el pintor y la noble dama. Goya se enamoró perdidamente de doña Cayetana; sin embargo desconocemos si fue su amor correspondido. Esos dibujos pueden dar algo de luz al asunto, mientras que en este retrato observamos a la aristócrata señalando al suelo, donde puede leerse "Solo Goya 1797". Lo que más sobresale de esta escena es la fuerte personalidad y belleza de la modelo, vestida ahora de luto en contraste con el retrato realizado dos años antes en el que aparecía ataviada de blanco. La figura vuelve a recortarse sobre un fondo de paisaje, recordando las obras del inglés Gainsborough. Las tonalidades del fondo sugieren la ubicación en las marismas del Guadalquivir. El estilo del maestro goza de elevado prestigio en la corte madrileña, empleando una pincelada rápida y vibrante que muestra los detalles de los vestidos y las calidades de las telas sin ser preciosista, lo que supone un mayor mérito para Goya.
Los datos reales y los novelescos se entremezclan en la biografía de la duquesa. Se dice que sentía atracción por toreros y demás hombres de condición social inferior, y que incluso salía por las noches, vestida de maja, para disfrutar de diversiones vedadas a las damas respetables. Su carácter imprevisible contribuyó a este mito: era cariñosa con niños y pobres, pero al mismo tiempo tenía veleidades caprichosas, de derroche y ostentación, y se cuenta que mantenía rivalidades frívolas con otras damas destacadas de Madrid, como la duquesa de Osuna, María Josefa Pimentel, y la reina María Luisa de Parma. Se cuenta que la duquesa y la reina competían por sorprender en atuendo y lujos, para lo que importaban vestidos exclusivos de París. En una ocasión, dicen que la duquesa plagió un diseño pensado para la reina, y vistió con la misma ropa a sus criadas, con el único propósito de ridiculizarla. La enemistad entre ellas se atribuye a su lucha por acaparar la atención de Manuel Godoy, que ascendió como político con la protección de la reina pero que también tuvo presuntas relaciones con la duquesa, que era ya viuda.
Cayetana murió repentinamente en 1802, a los 40 años, supuestamente víctima de una fiebre, aunque se rumoreaba que fue asesinada por Manuel Godoy siguiendo las instrucciones de la reina María Luisa de Parma. Tras su muerte, Godoy llevó a cabo la expropiación de varios de sus propiedades, cuadros y joyas. Así, un gran número de sus famosos cuadros pasaron a sus manos, como la Venus del espejo de Velázquez y La educación de Cupido de Correggio (National Gallery de Londres) y el Palacio de Buenavista dejó de ser residencia de los Alba. Su último testamento, conservado en el Archivo Ducal de la Casa de Alba, instituía como herederos universales de sus bienes libres a su hermanastro y primo, Carlos Pignatelli de Aragón y Gonzaga, a su niña adoptada, María de la Luz, al hijo del pintor Goya, Javier de Goya y Bayeu y a buena parte de sus criados y sirvientes. Por otro lado, los bienes y títulos que conformaban la Casa de Alba recayeron entonces en la Casa de Liria y Jérica, aunque con alguna excepción, ya que la Casa de Oropesa quedó incorporada en la Ducado de Uceda, en la figura de Andrés Manuel Alonso Pacheco Téllez-Girón y Toledo, XV Conde de Oropesa, VII Duque de Uceda y VII Marqués de Belmonte.
El 17 de noviembre de 1842, con motivo del traslado sus restos mortales desde su sepultura original en la capilla de los Alba en la Iglesia del Salvador y San Nicolás al cementerio de la Sacramental de San Isidro, se descubrió que el cuerpo de Cayetana había sido parcialmente mutilado: tenía las piernas serradas y le faltaba un pie. Al parecer, al ser colocada en el ataúd, su altura impedía la correcta postura y tuvieron que serrarle los pies para que cupiese en el féretro. Ya en 1945, el cadáver de la duquesa fue exhumado por segunda vez y sus restos sometidos a autopsia. Su muerte fue atribuida a una meningoencefalitis de origen tuberculoso, lo que descartaba el presunto envenenamiento.
Fuentes: (Wikipedia y Artehistoria)


Parabéns, Pedrete. A tua duquesa de Anba está linda1
ResponderEliminarUm abraço
Elis
Hola Guapisimo:
ResponderEliminarQue preciosidad !!
te ha quedado perfecta !!
Eres un artista con muchisimo talento y sobre todo con muy buen gusto !!
me encanta Cayetana !!
felicidades !!
** . * . . . . * . * . Un besito
.. * . (\ *** /) * . * cielo
.* . * ( \(_)/ ) * * . que tengas
.* . * (_ /|\ _) . * . un buen
.* . * . /___\ * . . * dia
fantastica explicacion y fantastico trabajo ¡¡
ResponderEliminarbesines
un buen trabajo historico y un maravilloso trabajo en miniatura!ese vestido es espectacular!felicidades
ResponderEliminarEspectacular, nunca me cansaré de decirte que haces un trabajo divino!!! Besosssssss!!!!
ResponderEliminarQue maravilla de vestido, me encanta!! Se agradece y mucho la explicación!!
ResponderEliminarBesitos
Gracias por culturizarnos...
ResponderEliminarComo todo lo que haces¡ Espectacular!, preciosa muñeca.
Gracias por tus cariñosas palabras en mi blog, eres una gran persona y mucho que te aprecio.
Mil besitos...Julia.
Una belleza!!!! No tengo palabras. saludos
ResponderEliminarClase magistral de historia, gracias. La duquesita te ha quedado de una belleza extraordinaria.
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