jueves, 14 de febrero de 2013

Estilos Biedermeier y Federal Americano.


    ¡Hola a todos!

    Hoy toca uno de esos post densos sobre historia que tanto me gustan, espero que os resulte de interés y no os aburra demasiado.


    Una nueva burguesía en América y en Europa Central busca una estética propia. Por primera vez, la demanda de mobiliario se masifica. En Europa, los imperios caían en manos del nuevo poder representado por las burguesías locales. La aristocracia imperante de principios de siglo, paulatinamente, deja atrás la escena de los acontecimientos políticos y sociales, manteniendo sólo los gustos académicos neoclásicos y sofisticados del estilo Imperio, en Francia, y el estilo Regencia, en Inglaterra. Esta nueva burguesía buscaba una estética propia. Por primera vez, la demanda de mobiliario, obras de arte, piezas de elaborado vidrio y porcelana, se hace masiva. Debido a esta particular demanda, se origina en Europa Central, el estilo Biedermeier (1815-1860). Un estilo que predominó en Alemania y Austria, aunque hubo muy buenos ejemplos escandinavos e italianos. Un estilo inspirado en las líneas del estilo Imperio pero, más depuradas, estableciendo cánones de suma belleza y elegancia, ligados a la practicidad y a la economía.

    El diseño de estas soberbias piezas, se expresa a través de una clara simetría, formas geométricas, líneas continuas y curvas gráciles que apaciguan la solemnidad del estilo imperio. El mobiliario del estilo Biedermeier es distintivo por sus piezas de pequeñas dimensiones, de simplicidad estilística y de sobria elegancia. El neoclasicismo también se ve plasmado en los elementos decorativos como cornisas, frisos, capiteles, columnillas, palmetas y cornucopias, pero tratados con mayor ligereza, a los que se le agregan aureolas y abanicos del repertorio decorativo del estilo Regencia inglés. Las maderas utilizadas, casi se podría decir, que son las vedettes de cada una de estas soberbias piezas. Se las deja al natural, laqueadas, barnizadas o lustradas, dejando expuesto la belleza del movimiento de sus vetas, capitalizado por los ebanistas, a través de la creativa distribución de los chapeados. Soberbias composiciones que se pueden apreciar en los muebles de caja, como cómodas, armarios, mesas o burós o en el emblemático “secrétaire Biedermeier” o “cylinder highboy”. 



    A comienzos de este estilo, se realizaron muebles con maderas oscuras, decoradas con delicadas aplicaciones en plata y bronce.  Ya en sus finales, las maderas claras como el arce, el fresno, el cerezo, el nogal claro, el abedul y las raíces de abedul conformaron exquisitas piezas. A menudo, la superficie de los muebles, estaban enriquecidas por finos y delicados fileteados en madera oscura o con madera ebanizada, perpetuando de esta manera, el bicromatismo de los muebles austriacos. Las sillas, en su mayoría, son distintivas de este estilo, por sus vistosos respaldos, en forma de abanico en raíz de abedul. Muebles de refinada elegancia que, conjuntamente con ployants, cómodas, feuteuil, palmettes y demás soberbias piezas, fueron testigos silenciosos de encantadoras veladas bajo el influjo irresistible de las melodías de Schubert y de Beethoven. 


    El estilo Biedermeier, cuyo nombre se deriva de una serie de caricaturas aparecidas en un periódico alemán, simboliza el ambiente de intimidad de la Alemania del sur, en donde tuvo su origen. Sus diseños fueron sencillos y románticos, y sus muebles, aunque basados en cierto grado en los estilos Directorio e Imperio, resultan ingenuos y sentimentales. Sus motivos favoritos son las flores, los abanicos, las liras, los medallones y las hojas de acanto; y las maderas preferidas el fresno, cerezo y el nogal nudoso. Las cretonas y los creps, fueron los materiales más usados en las tapicerías. Las cortinas de organdí blanco con volantes rizados constituyen un típico detalle Biedermeier. El adjetivo bieder (sencillo), originariamente usado como sinónimo de íntegro, honrado, fue trivializado por los contrarios a la política de la Restauración al ser una característica polémica de la burguesía conservadora y “apolítica”; suponía una desvalorización política además de estética. Pero esta polémica desvalorización coetánea que se refleja en la historia de algunas palabras (por ejemplo, Biedermann), no es obligadamente equiparable con el denominativo de época literaria posteriormente utilizado. Éste está tomado de la historia del arte, que describía con él sobre todo la cultura de vivienda y moda burguesa de la primera mitad del siglo XIX. En la historia literaria se introdujo inicialmente como denominación genérica para la época, más tarde se limitó a las corrientes conservadoras de la burguesía.



    El estilo Biedermeier es el estilo que predominó en el siglo XIX en Europa en el ámbito de los muebles. Nacido en Viena, se extendió por todo el continente y definió el carácter de las habitaciones tanto de la clase media, como de la aristocracia y las casas reales. La época o la decoración Biedermeier se caracterizan porque cada sala, cada habitación y cada mueble eran confeccionados por diferentes artesanos, cada uno especializado en un material distinto. Por ejemplo, una sola habitación la hacían: el suelo, un especialista en parqué; las ventanas y las puertas, otro especialista; otro artesano hacía la chimenea, que la construía in-situ; las lámparas, un experto en bronce; las cortinas y las sábanas, un artesano de la seda; las alfombras o la moqueta, un especialista en lana; las sillas un carpintero, etc. Todo esto hacía que, a primera vista, fuera difícil distinguir una habitación de una persona de clase media de una cámara de palacio. Sólo fijándose en los detalles de los objetos es posible diferenciarlas, ya que, en el caso de la habitación de alguien de clase media, los objetos eran de menor calidad (la seda se sustituía por algodón, las maderas eran de una calidad menor, etc).



    En América, después de la revolución norteamericana y su posterior independencia en 1783, nace una nueva nación en el mundo. La recién obtenida independencia, no sólo supuso la aparición de nuevas tradiciones y el renacer de las artes sino, también, de una nueva alta sociedad. Una burguesía que creó hogares e interiores de gran belleza basados en la nueva tendencia estilística, el estilo Federal Americano.

    Los primitivos diseños americanos, fueron creados en gran parte de memoria por los carpinteros coloniales, los primitivos diseños americanos fueron copias simplificadas de piezas españolas, inglesas, holandesas y francesas. Las maderas del país (pino, abedul, fresno, roble, cedro, arce y cerezo) se utilizaron para crear un sólido mobiliario. Como los padres fundadores arrugaban el entrecejo ante la frivolidad en la decoración los mismo que en la conducta individual, estos muebles poseen poco embellecimiento. Mesas de caballetes, aparadores, sillas de espiga, taburetes y cofres fueron los muebles favoritos. Influidos por los diseños del Directorio, el Consulado y el Imperio Francés, el estilo Federal Americano adaptó la forma de un renacimiento clásico. Se seleccionaron los motivos griegos y romanos porque eran la representación de una forma republicana de gobierno. Tomas Jefferson fue un ardiente paladín de este renacimiento clásico. Duncan  Phyle  fue su más acabado representante. Se emplearon ampliamente la caoba, el palo rosa y el cerezo. La madera satinada fue  la preferida para las molduras. El bronce se empleó para los tiradores de cajones y los pies. Trompetas, liras, águilas rayos, lazos y rosetas fueron los motivos favoritos.



    El mueble Federal americano, una elegante fusión de los diseños ingleses de Thomas Sheraton y de George Hepplewhite, sustituye al estilo Chippendale de moda hasta este momento. Los respaldos de las sillas y divanes, inspirados en los diseños de Hepplewhite, se distinguen por sus formas de escudo o de rueda. También, los hay rectangulares, con caladuras de rombos, en balaustrada o con forma de lira o de ánfora. Sus patas curvilíneas desaparecen y se las reemplaza por patas rectas y de sable. Además, este elegante mobiliario, se puede encontrar pintado, enchapado o con marquetería con símbolos de la nueva nación, como las estrellas y el águila. La madera más utilizada es el nogal, luego le sigue en importancia, el abedul, el cerezo y la caoba. Los diseñadores más destacados de este período fueron Charles Honoré y Duncan Phyfe, entre otros. Este último, ebanista escocés, desarrolló delicadas piezas con chapeados de gran calidad, diseños con una fuerte influencia del estilo Biedermeier. Gracias al sentimiento nacionalista de la nueva burguesía americana, que se abocó a diseñar magníficos interiores, el estilo federal, sigue siendo admirado por coleccionistas y anticuarios. 

10 comentarios:

  1. siempre esta bien un poco de historia , gracias

    besitos

    Mari

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    1. Me alegra que pienses así, Mari.

      ¡Un abrazo enorme y gracias por tu visita!

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  2. Hello Pedrete, Thank you so much for this amazing post. I enjoyed it very much! gr. AM

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  3. I learned something new today, I've heard of sheraton and Hepplewhite but I hadn't heard about Biedermeier so thank you very much I found it very informative :)

    M

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    1. You do not know this style of furniture? It is very famous. They are very simple and elegant furniture. Its refined design, make them timeless pieces.

      A big hug!

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  4. Fantastic post Pedrete,

    Very interesting, I enjoyed learning about this period of furniture design.

    Thank you so much,

    Fi XXX

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    1. Hi Fiona!

      I am glad you like the post. It is a style of furniture that I love. Find it very elegant and timeless.

      A big hug!

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  5. Siempre te lo digo, a mi me vienen estupendamente estas entradas, así procuro no mezclar estilos y épocas. Esta genial aprender algo nuevo cada día. Gracias

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    1. No sabes cuanto me alegra leer esto. Tampoco hay que tomarse a rajatabla lo de no mezclar estilos, el mal denominado "purismo", me parece una bobada.

      ¡Un besazo enorme!

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