Telas y entretelas.
Para la realización
de ropa interior la tela más recomendable es el tejido de algodón, la batista o
el popelín. Siempre blanco o marfil, los tonos pastel como el rosa,
celeste o vainilla, se pueden utilizar en personajes de carácter, "nunca
en señoras que se precien de serlo". Si vamos a vestir por completo a los
muñecos, no se les pone ropa interior, salvo los pololos de las señoras y niñas
así como sus enaguas. Estas prendas se pueden adornar con encajes de algodón
tipo "Valençiens", o tiras bordadas de algodón. Los bordados y lazos
son imprescindibles en el adorno de estas piezas.
Para el vestuario de
nuestros muñecos debemos empezar por elegir bien los materiales con los que
confeccionaremos su atuendo, atendiendo a los libros de historia del vestido
para asesorarnos acerca de los colores y estampados que se empleaban en la época
a reproducir. Nada queda peor que un muñeco vestido con colorines o estampados
fuera de época. También habrá que atender a la escala social de nuestro
personaje a vestir, una señora usará telas finas y elegantes como la seda, el
raso, el muaré, etc... Mientras que sus criadas lucirán uniformes realizados en
fino algodón liso o rayado. Para los caballeros usaremos tejidos sencillos de
colores oscuros y sin brillo, a excepción de trajes anteriores al siglo XIX,
donde podremos utilizar pequeños brocados y sedas.
Los trajes
victorianos de señora más elaborados solían realizarse con varias telas
distintas pero coordinadas entre sí. Puede adornar la cola de dichos vestidos
con infinidad de encajes, cintas, bordados, flores y galones, siempre que el
trabajo esté bien hecho. Pero recuerde que muchas veces la sencillez es lo más
elegante, hay quién se empeña en colocarle a los vestidos poco menos que toda
una mercería, lo cual queda siempre de lo más hortera. Los encajes
excesivamente anchos o de dibujos grandes también los descartaremos, así como
su exagerado fruncido, otra cosa que afea en exceso un trabajo.
Tipos de telas:
Brocado:
Formado por tejidos de seda con bordados en relieve. Los relieves pueden ser de
hilos de metal o de seda. El peso de este tipo de tela es medio a
pesado. Las figuras que se forman son distintas y variadas, generalmente
de efecto floral.
Charmeau:
Satén de seda suave con una trama gruesa, de buena caída. Es reversible, tiene
brillo por un lado con crepé en el otro.
Chiffón: de
textura muy suave y hecho de seda, algodón o terciopelo. Ideal para los
vestidos de faldas lánguidas o en capas.
Crepé: es
una tela lisa, puede ser de seda, lana o poliéster. Es una tela doble faz,
opaca y brillante (brillo natural), de muy buena caída.
Dupión de seda:
seda natural con brillo y textura; conocida como “seda salvaje”, es una tela
que luce bastante elegante.
Encaje:
tejido formado por hilos de algodón, lino, seda, plata u oro con motivos
diversos. Los encajes pueden ser:
- Chantilly: conformada por figuras florales.
- D´alencon: encaje más grueso que el chantilly.
- Guipure: encaje espeso, grueso. Es bordado sobre tul, con cintas y con aplicaciones de pedrería, perlas o cristal.
Gasa: Tela de
seda delicada y transparente. Es ligera, suelta y de gran caída, crea bastante
movimiento. Usada para hacer drapeados, volados y chales.
Gazar: Ideal
para la confección de faldas largas con cola. Son suaves y de caída perfecta.
Georgette:
Tejido delicado y fino, de seda natural. Está formado por bordados de variados
dibujos.
Mikado: Ideal
para vestidos de gran volumen. Está formado por seda natural gruesa y de
textura discretamente granulada.
Organza:
Entramado de hilos de seda muy finos, de delicada textura y casi transparente.
Es ideal para bordarle figuras. Algunas tienen calado.
Organza satinada:
Entramado de hilos finos de seda espesa, muy tupida.
Raso o satén:
antiguamente este tejido de seda se confeccionaba con un acabado brillante, en
la actualidad suele ser a base de acetato para lograr el raso cristal tan usado
en vestidos de novia. Este tipo de tela tiene mucho cuerpo y brillo. Es
bastante arrugado y muy asequible.
Seda: Tejido
milenario de origen chino, extraído de los capullos de los gusanos de seda.
Existe la seda artificial, natural y salvaje rústica. La que tiene mejor
cuerpo es la seda salvaje.
Shantung: Es
muy parecida a la seda salvaje en los nudos de la trama. Se venden
diferentes tipos de hilados y de distintas calidades. Puedes encontrar esta
tela tanto lisa como tornasol, de color natural, crema claro o marfil. El revés
de esta tela es brillante. Es de buena calidad la que se
resiste a las arrugas.
Tafeta: Tela
fina ligeramente armada. La mejor para estos casos es la llamada tafeta
papillón. Este tipo de tela la encuentras en acabados mates y brillantes.
Tafetán: Tela
lisa, delgada y muy tupida.
Tul: Tejido
de seda muy fino, también puede ser de algodón o de fibra artificial. Usado
mayormente en los velos y en los tutús de las bailarinas.
Entretelas.
Las entretelas son
esenciales para coser miniaturas, siempre y cuando estas sean ligeras y
termo-adhesivas. Éstas pueden ser de tela tejida, como la muselina, o de
fieltro, como el Vilene.
La muselina tejida
es mejor para los vestidos, porque conserva la elasticidad, mientras que las
entretelas de fieltro son más tiesas y darán un poco de sí.
Hay tiras de
entretela termo-adhesiva a dos caras de hasta 6 cms. de ancho. La más común es
la llamada "malla para dobladillos", que se usa para coger los bajos
de los pantalones.
Las entretelas más
gruesas son muy recomendables para la confección de sombreros y corsets.

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