Hilaturas.
Si en el
apartado dedicado a las telas decíamos que las mejores son las de fibra
natural, en el caso de las hilaturas para coser, las de polyester son las más
recomendadas. En el caso de los bordados no, estos hilos han de ser de algodón
100%, tipo perlé o mouliné, dependiendo de la labor a realizar. El hilo de
hilvanar es también imprescindible en nuestro taller, tanto para marcar líneas
de costura así como para coger dobladillos.
Encajes.
El origen histórico
del encaje se fija por lo general a mediados del siglo XVI y se supone que
nació en Venecia. Pero si entendemos por encaje cualquier tejido transparente y
bordado, hay que remontarse a las antiguas civilizaciones de Oriente para
encontrar sus primeros vestigios. Pero según la definición de encaje, se
supone que es más reciente habiéndose disputado su paternidad venecianos y
flamencos a mediados del siglo XVI. Sin embargo, en España ya se ejercitaban
las labores de encaje de aguja y al bolillo medio siglo antes en varias
poblaciones de España y con seguridad procedían de los conventos de monjas.
Los encajes más
recomendables en la confección de vestuario para personajes a escala 1:12, son
los de fibra natural, en su variedad de valençiens o bolillos. Aunque existe
una variedad muy amplia de tipos de encaje, los más conocidos son:
- Punto de Venecia. Fue el primero conocido en los mercados de Europa y el que más influencia tuvo en sus talleres.
- Punto de Malinas. El punto de Flandes floreció en Malinas. Se distingue por sus mallas de orificios redondos o hexagonales y por sus flores y hojas naturales que se bordean con un hilo más grueso pero sin relieves. También se fabricaba en Amberes y Lovaina y con hilo más grueso y peor malla en Arras y Lille.
- Punto de Alenzón o punto de Francia. Desde el siglo XVI, se trabajaban los encajes en diversas poblaciones de Francia pero desde 1665 prevalecieron los talleres de Alençon, imitando a Venecia. Se distingue de ésta en dar más precisión y naturalidad al dibujo.
- Punto Colbert. Llamado así en memoria del ministro de Luis XIV, Juan B. Colbert que tanto favoreció estas industrias en Francia desde 1661, un punto que tuvo gran desarrollo en Alenzón y otras ciudades francesas. Se caracteriza por el gran relieve de sus dibujos.
- Punto de Bruselas. Se caracteriza por la finura del hilo que procede de un lino especial y la tendencia a la naturalidad en las figuras y motivos vegetales.
Si tiene en casa
encajes antiguos o prendas pasadas de moda, recupérelos a la hora de vestir a
sus muñecas, ya que estos encajes con aspecto ligeramente ajado, siempre le dan
un toque especial a cualquier prenda realizada con ellos. Los encajes nuevos
también se pueden envejecer con procedimientos caseros, tales como el teñido
con anilinas sintéticas, té o café.
Es bueno disponer de
variedad de encajes en el taller, así podremos decidir mejor acerca de cuál es
el más indicado para la decoración de la prenda que estemos realizando. Uno
estrecho, ya sea recto, fruncido o plisado, sirve para adornar lencería,
corsets, cuellos, bajos, canesús, polisones, delantales, colas y
sombreros. Uno más ancho sirve para prendas enteras en vestidos de estilo
eduardiano, o para la confección de volantes en un vestido de crinolina o en la
cola de un vestido victoriano. Los motivos recortados en un encaje, se
convertirán en preciosos canesús, así como en adornos para la ropa de casa,
tipo tapetes o caminos de mesa.
Un encaje de color a
juego, queda muy bien como adorno, y los de tonos pastel sirven para vestiditos
de muñequitas de muñecas. Los encajes de color negro siempre aportan este toque
dramático y sofisticado.
Los de color crema o
marfil son más apropiados que los blancos para un traje de época. Un encaje
blanco se puede teñir con té para darle un tono crema, o con café para un tono
más tostado. También los podemos decolorar con lejía para conseguir así un
blanco sucio. Tiña siempre bastante cantidad, porque no es fácil obtener
exactamente el mismo tono dos veces. Pruebe primero con una mezcla floja,
añadiendo más tinte para acentuar el tono. Remueva para que el color sea
uniforme, aclare con agua fría y ponga a secar en el tendedero.
Las tiras bordadas
de algodón son también un precioso adorno en piezas de lencería, vestuario de
niños y bebés, así como en delantales y cofias de doncellas y niñeras.

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